Matemáticas y Ciencias



Parece que la tendencia es dirigir la enseñanza hacia un punto en el que las tradicionales materias, hasta ahora separadas con sus contenidos específicos, se entremezclen consiguiendo un aprendizaje verdaderamente significativo. Todo está relacionado así que no tiene sentido fragmentar y dividir la enseñanza en bloques independientes según estemos dando matemáticas, ciencias o lengua. Además, se intenta dar significado a lo aprendido trabajando con objetos y situaciones cotidianas, lo que aporta más valor aún a los contenidos o procesos que se estén trabajando.

Mi experiencia

Mi experiencia en el aula en este sentido es muy positiva. Mi tutor de prácticas trabaja en esta linea así que tengo la oportunidad de ver buenos ejemplos de esta forma de enseñar. Cualquier elemento nuevo o cualquier acontecimiento extraordinario que surge en el aula es aprovechado para entrelazar áreas y contenidos y sobre todo para convertirlo en un recurso de aprendizaje interesante y ligado al día día de los alumnos y alumnas. Y mi sensación es que debe ser más fácil hacerlo así que separando cada aprendizaje en un área y una asignatura. Todo parece que ocurre de manera natural y orgánica. Esta es mi sensación y esto es lo que me parece, y lo digo así porque estoy convencido de que se necesita mucha experiencia para lograr que los procesos sean tan naturales y estén tan ligados. También imagino que será más sencillo trabajar de esta manera en la primera etapa de la eduación primaria que al final de esta ya que los contenidos son menos específicos o son tratados con menos profundidad.


La Radiografía de Aarón

Un ejemplo de esto que expongo en la introducción fue lo que ocurrió en clase el día que Aarón trajo para enseñarnos una radiografía que le habían hecho del pecho. Claramente daba pie a trabajar el área de ciencias, y así se hizo: hablamos de los huesos, de su función, hablamos de los rayos X... pero no nos quedamos ahí. Utilizamos este elemento para trabajar las matemáticas y de este modo estábamos relacionando ambas áreas al mismo tiempo que lo hacíamos con un punto de partida de algo significativo como era la radiografía que nos estaba enseñando nuestro compañero.



Ha servido para trabajar las referencias espaciales de izquierda y derecha, para enumerar, para realizar operaciones, para hacer hincapié en los conceptos de unidades y decenas... en fin, un trabajo matemático en profundidad que de otro modo tendríamos que haber hecho en el libro y que seguramente no habría sido ni tan divertido ni tan interesante.








Desayuno Matemático

Por lo que me sorprendió y por lo bien que funcionaba esta dinámica de trabajo con los alumnos y alumnas, he mencionado esta estrategia de enseñanza-aprendizaje también en una entrada del blog. Creo que merece la pena.

Los alumnos y alumnas de la clase están trabajando en matemáticas las sumas y las restas. Aún operaciones simples, donde deben aprender a distinguir las unidades de las decenas, el orden para realizar las operaciones, cómo colocar las cifras para operar con ellas... Pero para ello no están utilizando el lápiz y el papel sino unos recursos que les resultan más divertidos y por tanto más motivadores.

Se ha sustituido el lápiz por cereales y el papel por galletas.

La dinámica de trabajo es la siguiente: se reparten a cada alumno unos cuantos cereales y 4 galletas. Las galletas se colocan formando una especie de plantilla sobre la que se irán "escribiendo" con los cereales las cifras con las que se va a operar.

Visualmente sería así:



Estas serían la operación a realizar y su representación con galletas y cereales.








                                                        
En lugar de escribir, los números los van "construyendo" añadiendo cereales (tantos como unidades o decenas tenga la cifra, respetando las posiciones de unas y otras).





El profesor dicta o escribe en la pizarra las dos cifras con las que van a sumar o restar. ¿Y cómo se decide si se suma o se resta?
Pues para hacer más divertida y participativa la tarea se utiliza otro recurso: una baraja de cartas. Un alumno o alumna escoge una carta de la baraja y según el "palo" que salga se sumarán o se restarán las dos cifras.



Con esta manera de trabajar se consigue que, a través de una especie de juego, los estudiantes trabajen los conceptos matemáticos y realicen las operaciones de una manera activa y participativa. Van exponiendo sus resultados, trabajan en grupos cooperando entre ellos y además consiguen refuerzo con cada operación: ¡si el resultado es correcto se lo pueden comer!



Este trabajo, que pertenece al área de matemáticas, se liga con la sesión siguiente del área de Lengua intentando hacer más significativo el aprendizaje.
Y esto se consigue a través de los cereales que se están comiendo al terminar las operaciones. Se plantea la cuestión de cuáles son los ingredientes de los que están hechos y de este modo se pasa a una tarea de redacción:

Primero es el profesor el que anota algunos de los ingredientes de los que están hechos los cereales y a continuación los alumnos y alumnas van aportando características y cualidades de cada uno de estos
ingredientes.

El resultado es una creación o redacción que elaboran individualmente pero que surge de un trabajo en gran grupo.





Mi experiencia con esta actividad ha sido determinante para mi. Y lo digo en el aspecto positivo. No ya solamente por comprobar lo bien que pueden funcionar las matemáticas enfocadas desde distintos puntos de vista y en distintos contextos. El hecho de poder vincularlas a la vida real y a otras materias y contenidos también ha sido positivo en mi experiencia, pero lo realmente determinante para mi ha sido que a través de esta actividad he descubierto el método ABN para trabajar las matemáticas. Había oído hablar de él, levemente, en la facultad, pero esta práctica me ha hecho investigar sobre el método e incluso poner a pueba algunas actividades y propuestas basadas en él. Me ha resultado un descubrimiento que sin duda me va ha ayudar de aquí en adelante y por tanto los desayunos matemáticos vendrán a mi mente en muchas ocasiones a partir de ahora.

Huerto en el cole

Esto es algo que no se trabaja exclusivamente en mi aula sino a nivel de centro, desde las clases de infantil hasta 6º de Primaria. Se trata de la creación de un huerto dentro del cole.

Se dividió, a principio de curso, el espacio destinado al huerto, en pequeñas porciones de tierra que se repartieron una para cada clase, para que cada grupo fuese responsable de lo que allí se plantaba y de sus cuidados.

También se establecieron una serie de normas de obligado cumplimiento en cuanto a cómo comportarse y cómo trabajar en el huerto así como el trabajo previo y posterior:


Luego cada clase sembró en su parcela semillas de habas y ajos y se dedicó a regar cuando era necesario, así como labores de eliminación de malas hierbas y demás trabajos necesarios.






El resultado está siendo que han nacido varias plantas de cada una de las especies que dan la oportunidad a los niños y niñas de experimentar con todos los pasos en el proceso de producción de especies vegetales. Están comprobando cómo una planta pasa de ser semilla a ser una planta adulta que nos servirá de alimento. En definitiva, están comprobando sobre el terreno muchas de las cosas que leen en sus libros de texto, y esto me parece algo lleno de valor.


Realizando mediciones

Otra actividad que me ha llamado la atención ha sido la surgida a raíz de un tema del libro de texto en el que estudiaban cómo realizar una medición y las distintas formas de medir según las dimensiones del objeto del que queramos conocer sus medidas.


El tema planteaba que el metro o el centímetro es un modelo, una referencia que usamos para ponernos de acuerdo, pero que también podríamos medir con palmos o con pies.
En la explicación venía bien representado gráficamente el proceso de medir y  las distintas formas de hacerlo según la unidad de medida que elijamos pero, mas claro aún será si en lugar de verlo lo hacemos.






Se hicieron equipos de trabajo, se repartió una cinta métrica a cada uno y nos fuimos a la pista a medir las porterías.
Tenían que hacerlo en centímetros, palmos, pies y algunas otras unidades que eligieron ellos mismos: tronco, culo y cuerpo entero






El resultado fué pasar de una enseñanza teórica a un aprendizaje basado en la práctica que sin ningún lugar a dudas resulta más enriquecedor y mas divertido para ellos.




Mi reflexión al concluir la actividad fue la siguiente: ¿y por qué no se hacen más estas actividades?
No me refiero a mi clase o mi tutor, que por suerte si que lleva a cabo muchas actividades de este tipo. Me refiero al hecho de que no es necesario tener grandes recursos materiales o económicos, no se necesita mucho más tiempo del que se usaría trabajando de una forma teórica. Con muy poco se puede trasladar el aprendizaje de un libro a la práctica y hacerlo mucho más rico.
Creo que es sobre todo una cuestión de actitud. De actitud del profesor. Y de estar despierto y alerta a descubrir todo aquello que se puede trabajar de un modo más dinámico, más práctico y más ameno sin que sea necesario nada especial. El proceso de enseñanza- aprendizaje ganará sin ninguna duda en calidad.


Adiós a "Cono"

A raíz de la última entrada del blog sobre las áreas de conocimiento y leyendo y analizando cómo ha quedado la situación en este aspecto, respecto a lo que teníamos en las aulas antes de la LOMCE, me vino a la cabeza una reflexión que creo que encaja exactamente con uno de los centros de interés de esta página de Matemáticas y Ciencias: la necesidad de vincular las ciencias y las matemáticas entre ellas y al resto de asignaturas o áreas de conocimiento.

Antes teníamos Conocimiento del Medio como asignatura que englobaba los contenidos que se imparten hoy día en Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. ¿Y por qué se separan?

Debe de haber un sin fin de razones de peso que yo no estoy teniendo en cuenta a la hora de analizar el cambio producido, no lo dudo, pero lo cierto es que lo primero que me viene al pensamiento es: ¿no estamos desvinculando conocimientos y parcelando las asignaturas al realizar esta separación? ¿no es mejor que los contenidos de las dos asignaturas de ciencias del currículo actual estuvieran relacionadas hasta tal punto de impartirse dentro de una misma asignatura como se hacía antes? ¿no habría que ir uniendo materias en lugar de separar las que ya estaban unidas?

Estoy convencido de que estaré equivocado y que si escucho las razones que llevaron a esta división en dos de la signatura de "Cono" acabaré convencido de por qué se ha producido, pero mi sensación hasta entonces es la de ir, una vez más, en sentido contrario.


Entradas relacionadas

Hay otra entrada del blog que seguramente podría haber ido también en esta sección, pero que la incluí como diario de clase en la página principal. Viene a hablar de una actividad para trabajar las matemáticas de una forma activa, participativa, divertida y vinculada a la vida real, a través del juego:



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